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29 Julio 2005
CAFTA fue aprobado poco después de la medianoche del miércoles, 27
de julio, con 217 votos contra 215. Dos Congresistas Republicanos
no votaron. 15 Demócratas votaron a favor y 27 Republicanos votaron
en contra. El liderazgo republicano dejó abierta la votación por
más de una hora para conseguir los últimos votos.
Hoy en la mañana el Presidente Bush, Vice-presidente Cheney, Condi
Rice y otros del Consejo de Seguridad Nacional hablaron con el grupo
de Republicanos en la Cámara para insistir en que voten a favor de
CAFTA. Fue la primera vez desde mayo de 2004 que el Presidente Bush
había asistido a esa reunión semanal de los Republicanos en el
Congreso. Buena parte del argumento de Bush allí fue la necesidad
de fortalecer las democracias en la región y proteger la seguridad
nacional en EEUU.
Hubo 2 horas de debate en plenaria sobre CAFTA, después de una hora
de debate sobre el procedimiento. Fue un debate muy agrio y, por lo
general, partidista. Varios de los 23 Miembros quienes hablaron a
favor (20 republicanos y 3 demócratas) hablaron sobre la amenaza del
regreso del comunismo a la región si no se aprueba CAFTA, que sería
una amenaza también a la seguridad nacional de EEUU. Mencionaron
varias veces los nombres de Daniel Ortega, Hugo Chavez and Fidel Castro. Acusaron a quienes se oponen a CAFTA en la región de
comunistas e izquierdistas. El presidente del Comité de Medios y
Arbitrios cerró el debate con un fuerte ataque a los Demócratas por
ser proteccionistas y en contra del progreso para Centroamérica.
Ya que había quedado claro que no más de 15 Demócratas votarían a
favor de CAFTA, la administración tenía claro que necesitaba lograr
más votos republicanos para ganar. La administración y el liderazgo
republicano se vieron forzados en una situación en que tenían que
gastar mucho esfuerzo y mucha capital política y hasta dar otros
favores para lograr los votos. Fue el Republicano Jim Kolbe, quien
dijo esta semana que iban a "torcerles los brazos de algunos
Republicanos hasta quebrárselos en mil pedazos." Parece ser que es
lo que sucedió ahora.
Se procedió a la votación a las 11 p.m. y dieron 15 minutos para
votar. Pero después de casi media hora quedaron 8 Republicanos sin
votar. Parece que eran Congresistas que estaban en contra de
CAFTA. Fue cuando la administración se movió para torcerles los
brazos.
Lo que queda claro es que no hay consenso en el Congreso de EEUU
para apoyar los TLCs. De hecho, hay mayor oposición que apoyo.
Pero la realidad política significa que la administración Bush puede
imponer su voluntad a cualquier costa.
Bueno, aunque CAFTA fue aprobado, la administración y los
republicanos tuvieron que gastar mucho para ganarlo. Y,
ciertamente, no significa que el EEUU hay un claro apoyo para la
agenda de libre comercio de la administración Bush.
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